Farangis | Trono

El trono por su cuenta no tiene voluntad propia,
depende de quien se siente,
puede ser el asiento de la justicia, o el asiento de la crueldad humana.
Mientras sea un hombre y no un dios el que gobierne, nunca podrá ser perfecto.
Pero si se niega a realizar esfuerzos por alcanzar la perfección,
el rey caerá antes los deslices de la maldad,
sin nadie quien pueda detenerlo.

faraArslan Senki – 25 – El camino de Sangre y Sudor